sábado, 13 de agosto de 2016
Lácydes Moreno Blanco
Escuchar a Lácydes Moreno Blanco, cocinero cartagenero, exdiplomático enCuba, Haití y Japón, conocedor de culturas, periodista, lector, inquieto autor de libros sobre la cocina de la patria, es navegar por un océano infinito de ideas, historias de hace casi cien años, viajes, imágenes.
“Navegar” e “infinito”, dos palabras que usa con reiteración. El vaivén del oleaje de su memoria es el de una voz de costeño añoso, rítmica, juguetona con las palabras. Una voz que se sitúa entre la calidez del fogón (“palabra que me gusta mucho”) y el sepia del álbum de unas fotos de lugares que hace tiempo dejaron de existir.
Noventa y cuatro años tiene. Nació en Burdeos (Francia), pero nunca fue otra cosa que colombiano. Es inevitable pensar en Marcel Proust cuando se le oye saborear la narración de su propia historia.
“¡Zulmaaa! Abre un poquito la puerta pa’ que ventile y dales un cafecito a los señores. ¿No está todavía? Bueno. –luego se vuelve hacia nosotros y dice–: Te felicito que estés interesado por eso. Yo he tenido varias experiencias”.El reloj de la sala da las doce.
“Hubo un famoso general, Lácides Segovia, senador, jefe conservador en Bolívar, medio emparentado con mi padre, Benjamín J. Moreno, que era periodista. Mi abuelo por parte de madre, el doctor Antonio Regino Blanco, un médico eminente, brillante intelectualmente, senador de la República, se vino a Bogotá en el año 18 y en una semana murió la familia, por la epidemia que hubo ese año. La única que quedó viva fue Soledad Blanco, la que sería mi madre.
“Entonces, el general Segovia le dijo a mi padre: ‘Usted se va a Bogotá y se casa inmediatamente, porque Soledad se quedó sola’. Vino, se casaron, casi muriéndose ella ahí, en la pensión donde vivían, y a la semana le dijo: ‘Yo voy a llevar a Soledad para Girardot’. ‘No’, le dijeron los médicos, se le muere en el camino. ‘De todas maneras se va a morir’.
Pues ella le sobrevivió a él.
“Entonces mi padre quiso, en memoria del general, que su primer hijo varón, que fui yo, se llamara Lácydes. Pasando el tiempo, descubrí que Lácydes, con ‘y’ griega, había sido un famoso griego. Era hijo de un filósofo y murió de tomar vino (carcajada)”.
Tiene usted un antecedente célebre ahí…
Me pareció simpática la cosa.
* * *
Le digo que quiero entrevistarlo porque las nuevas generaciones no saben lo que ha hecho. Y hoy el tema gastronómico está en todas partes, pero cuando él y otras personas comenzaron a hablar de cocina, gastronomía, comida, era un tema casi de élite, muy desconocido.
“Yo fui resultado de mi ciudad. Soy de Cartagena, mis padres eran cartageneros. Entonces se cumplía a horas fijas el rito, porque la cocina es rito también, de sentarse uno a la mesa a las siete, siete y pico de la mañana, el desayuno. ‘Buenos días, padre’. Al mediodía, religiosamente, doce y media, una, el almuerzo, con sopa, con pescado, con lo que fuera. Entonces, el concepto del gusto nace en el hogar”.
* * *
Memoria privilegiada. Da pinceladas con lo importante, con lo que se necesita para pintar una situación, como el que condimenta una vianda con los ingredientes más sabios.
Su voz desgaja gustosamente recuerdos.
“Y tú navegas con esos gustos, con esas vivencias de las papilas. Había una cosa curiosa en el hogar cartagenero, que eran las cocineras negras. Había en casa una señora llamada Cesaria, que tenía tres o cuatro hijos: mis compañeritos de juego.
“Yo veía ese mundo en la cocina desde mi hogar. Para mí, en ese momento, la cocina tuvo una trascendencia, pero le combatían a uno la afición a la cocina. Le decían que todo el que se metía en ella era un ‘josefino’, un maricón. Y como a mí me han impresionado siempre las mujeres, pues nada de eso. Pasado el tiempo nos vinimos para Bogotá, en el año 42, porque mi padre era colaborador de El Siglo.
“Entonces comencé a descubrir otra dimensión de la cocina, que era el mundo de los restaurantes, en Bogotá, e inicié mis estudios de Filosofía y Letras, que era lo que a mí me gustaba. En eso me nombraron para la Corte Suprema de Justicia como asistente del doctor Fulgencio Lequerica Vélez, que fue para mí como un padre espiritual. Estuve con él como dos años y a él lo designaron ministro de la Embajada en Cuba, y él pidió al gobierno que quería llevarme. Ahí comencé mi carrera. Proseguí mis estudios en la Universidad de La Habana, como asistente, porque nosotros trabajábamos por la mañana, en la tarde tomaba mis cursos de literatura italiana, filosofía… Y estuve en el servicio exterior –detesto la palabra diplomático– casi 38 años.
“En La Habana descubrí que, como buenos españoles, a los hombres les gustaba cocinar y hacían las paellas. Entonces ya comenzó en ese momento mi afición, aplicándome a la cocina con más énfasis, con más entusiasmo, y al mismo tiempo la lectura de libros de cocina. Y fui descubriendo entonces una cosa para mí extraordinaria, que la cocina no es comer solamente.
“Hay dos formas de comer, sin las que el hombre no existiría. Las dos formas de comer son la mesa y la cama. Para mí descubrir esto fue el nacimiento de una saga espiritual que todavía no he podido concluir, porque me he pasado más de 50 años y no sé de cocina. ¿Por qué? Porque es una cosa infinita”.
¿Qué fue lo primero que intentó preparar y cómo le quedó?
Lo primero que yo hice fue lo siguiente: las cocinas –en tiempos de la negra Cesaria– eran de carbón. La estufa tenía su hornila y debajo había un hueco donde caían cenizas. Esta negra pelaba su plátano verde y lo metía allí para que se cocinara dentro de ese fuego. Al mediodía hacía un tazón de café con leche, un tajo de queso y ese era su almuerzo: café, queso y su plátano verde. Se suscitó una discusión en la mesa familiar porque ese día los plátanos habían quedado mal.
Entonces yo, en una de esas locuras, le dije: “Papá, yo te voy a hacer un plátano”. Y se echaron a reír. Al día siguiente qué hice: copiar a Cesaria. Pelé un plátano y lo metí. Cuando le llevaron el plátano, no creía que yo lo había cocinado. Fue la primera cosa que hice.
¿Por qué considera la cocina una “cosa infinita”?
Ahora han inventado la comida fusión, la cocina con fusión. ¡Si todas las cocinas del mundo son fusión! Qué haríamos nosotros sin la cocina criolla, que está hecha de qué: de elementos encontrados, de vivencias y culturas encontradas, de conceptos y sabores encontrados, de productos encontrados: con lo español, con lo africano, con lo nativo, con lo muisca. Entonces, fíjate el encanto que tiene la cocina y por qué para mí es un mundo infinito.
¿Cuándo se definió usted por la cocina? ¿Cuándo dijo: esto es lo que quiero hacer y no más?
Antes de la cocina fui periodista. Comencé mi carrera periodística con Eduardo Lemaitre, que tenía el periódico El Fígaro, en Cartagena. Me llegó a nombrar hasta jefe de redacción del periódico. Yo tenía 18 - 20 años. Entonces tuve dos grandes amigos, que eran Tito de Zubiría y Enrique Grau. Grau hacía las ilustraciones del periódico. Con Tito, que había tenido ya su tragedia en Estados Unidos, en la que quedó inválido, sacamos la página ‘Lunes literario’. Entonces, cuando me vine para Bogotá, seguí colaborando en El Siglo. Me gustaba mucho la historia.
Me contaba que en Bogotá descubrió el mundo de los restaurantes.
En aquel entonces conseguir aquí en Bogotá un pedacito de pescado de mar era imposible. Había un señor Jaramillo (la tradicional Pesquera Jaramillo), frente a la telefónica, a donde todos los cartageneros iban a comprar el pescado. Aquí se conocía un poco el capitán y otros pescaditos de río, pero no los del mar. Con el paso de los años, a mi padre lo nombraron intendente de las islas de San Andrés y Providencia, cuando el conflicto con el Perú. Entonces mamá nos embarcaba en goletas, embarcaciones sin motor, que duraban tres o cuatro días, cuando había viento favorable.
Y llegué a San Andrés, y conocí una de las islas más prodigiosas del Caribe. Recuerdo aquellas nasas que sacaban por la mañana los sanandresanos, con las langostas, con los pescados y los cangrejos. Se comían unos pescados excelentes.
¿Cuánto duraron en San Andrés?
Pasó lo siguiente: mi padre estuvo casi dos años de intendente. Se enamoró allá y allá se quedó (carcajada). Es que eran unas islas paradisiacas. El mar era tan lúcido que se echaba una monedita y se veía cuando caía allá a la profundidad.
¿Cuál es su concepto de la cocina?
Tengo un concepto muy especial. Por un lado, que la cocina esencialmente es cultura. Y me gusta el término cocina, como me gusta el término fogón, el término olla. La tal gastronomía es una palabra que detesto porque tiene una connotación diferente.
A mí me gusta entonces hablar de cocina. Y la cocina desde un punto de vista de cultura. Me parece que fue Ortega y Gasset quien dijo que “cultura es lo que queda después de haber olvidado todo”. Tú sabes por qué usamos cuchillo y tenedor, y lo usamos bien, pero cómo nació, no lo sabemos.
Todo ese mundo es lo que a mí me ha apasionado.
Cabezas, Segundo
El Chef de cocina más importante de Colombia, Segundo Cabezas, empezó lavando ollas y platos. Hoy en día sus recetas se consideran cuestión de arte. Cabezas nació en Barbacoa, un pueblo del Nariño casi selva adentro, cuyo nombre indicaba ya una cierta marca del destino acerca del camino por seguir. Su primer acercamiento a las recetas fue como aficionado, aprendiendo en cocinas de Cali, ciudad a la que llega a trabajar en la construcción de la siderúrgica Paz del Río comenzando la década de 1950.
Allí tiene la oportunidad de entrar en contacto con nuevas culturas y en algún momento se encuentra con la cocina francesa. En ese instante entiende que comer es algo muy distinto para cada cultura. La minuciosidad y el protocolo de la cocina francesa aparecen frente a sus ojos como un mundo completamente inexplorado y fascinante con respecto a las costumbres alimenticias con las que creció. Reuniendo el dinero suficiente llega en 1953 a París, decidido a cumplir su sueño.
Ingresa a la escuela Cordón Bleu, con más de 200 años de tradición, y se gradúa con el título de Maitre Chef de Cuisine. Sus pasantías las realiza en hoteles de Europa como Les Alles de Cannes, el Savoy de Londres, el Carlton de Estocolmo, el Hilton de Berlín y el restaurante Maxim’s de París.De regreso a Colombia se incorpora como Chef Ejecutivo del restaurante Temel, los clubes Jockey, Country y Los Lagartos en Bogotá, las Embajadas de Venezuela y Francia en Colombia, de Colombia en Francia y de la Presidencia de la República, además de asesorar gastronómicamente hoteles como el Tequendama de Bogotá y Nutibara de Medellín, y restaurantes como La Fragata y Caña Brava de la capital.
Al trabajar en la Presidencia fue anfitrión de cenas en honor a personajes como John F. Kennedy, Charles de Gaulle o Indira Gandhi. Varias veces se arriesgó a montar sus propios restaurantes de comida francesa, pero la pobre cultura gastronómica de la ciudad obligó a cerrarlos. Segundo Cabezas fue Chef de cocina en una época en la que la sola idea resultaba descabellada para un hombre promedio colombiano. El arte de la cocina pasa por sus manos, tanto el arte de saber preparar la comida, la culinaria, como el arte de organizar el arte de conjugar los platos, la gastronomía, y el arte de saber servir en la mesa, el protocolo.
Pero así como logra preparar a la perfección unos Escargots à la sommeroise, conoce el secreto de un buen cuchuco santafereño o de cualquier otro plato colombiano, convencido de que nuestra cocina puede resultar fascinante para quienes no saben de ella. Los últimos años ha sido profesor en un diplomado de Arte Gastronómico. El chef Segundo Cabezas falleció el martes 11 de junio de 2002. Luego de un mes y medio de tratamiento por trombosis, el chef falleció en el hospital Simón Bolívar de Bogotá.
Martín Berasategui
Biografía[editar]
Martín Berasategui Olazábal nació el 27 de abril de 1960 en San Sebastián. Estudió en el Colegio de los Padres Capuchinos de Lekaroz, en el Valle de Baztan (Navarra). A los trece años comenzó a trabajar en el restaurante familiar, Bodegón Alejandro.1
En 1979, empezó sus estudios de hostelería en la escuela de pastelería moderna de Yssingeaux, donde conoció a diversos chefs internacionales. En 1981, se convirtió en responsable De Bodegón Alejandro, que recibió su primera estrella Michelin en 1986.2 . En 1993 abrió su primer restaurante, llamado "Martín Berasategui", en Lasarte-Oria.
En tres años, el local recibió dos estrellas Michelin.3 A partir de ahí el cocinero recibió un diversos premios, entre ellos el Premio Euskadi de Gastronomía al Mejor Cocinero de Euskadi en 1998 y el Tambor de Oro de San Sebastián en 2005.2 En 1996, el chef decide crear una asociación empresarial, el Grupo Martín Berasategui, para hacerse cargo de restaurantes tales como: el Bodegón Alejandro; el restaurante del Guggenheim de Bilbao o el Kursaal Martín Berasategui.4
El grupo empresarial se encuentra disuelto, pero sigue asesorando a varios restaurantes5 como Hotel Condes de Barcelona, Loidi y Lasarte; restaurante Fonda España; restaurante Doma de Bilbao; restaurante MB del Hotel Abama de Tenerife o los restaurantes Tempo y Passion by Martín Berasategui en México y en Punta Cana6 .
Premios[editar]
- Estrella Michelin 1986, Bodegón Alejandro
- Estrella Michelin 1994, Restaurante Martín Berasategui Lasarte
- Estrella Michelin 1996, Restaurante Martín Berasategui Lasarte
- Estrella Michelin 2001, Restaurante Martín Berasategui Lasarte
- Estrella Michelin 2009, Restaurante MB del complejo turístico Abama
- Estrella Michelin 2010, Restaurante Lasarte del Hotel Condes de Barcelona
- Estrella Michelin 2011, Restaurante Santo by Martín Berasategui Sevilla.
- 3 galardones 1995 mejor repostero español del año, mejor plato creativo y mejor plato del año
- 1996 mejor cocinero según la Academia de Gastronomia Española
- 1997 Grand Prix del Arte de la Cocina
- 2005 Tambor de Oro de San Sebastián
Pedro Subijana
Biografía[editar]
Se formó como alumno en la escuela de hostelería de Luis Irizar en Zarauz, que llegaría a ser profesor, y también en la escuela de hostelería de Madrid. En 1975, se puso a la cabeza del restaurante Akelarre, premiado con las más altas distinciones en prestigiosas guías gastronómicas. Como profesor, ha impartido cursos gastronómicos en diversas instituciones americanas y europeas, así como en empresas y escuelas de formación españolas. También presentó, en Euskal Telebista, el programa La cocina de Pedro Subijana, con más de de 1.400 programas emitidos desde 1992.1
Algunos premios y reconocimientos recibidos[editar]
- 1979 Premio Nacional de Gastronomía al Mejor Cocinero
- 1982 Premio Club Gourmets al Mejor Cocinero de España.
- 1997 El Grupo Gourmets le concede de nuevo, el Premio al Cocinero del año.
- 1999 Mejor Cocinero en "Lo Mejor de la Gastronomía".
- 2000 Premio Alimentos de España 2001.
- 2003 Es nombrado Presidente de Eurotoques Internacional.
- 2007 Recibe la 3.ª Estrella Michelin.
- 2011 Es reconocido por la Federación Española de Hostelería en los Premios Nacionales de Hostelería.
- 2015 Recibe el tambor de oro de San Sebastián.
- 2016 Galardonado con el Premio Nacional de Gastronomía Lola Torres en O Grove.
Su cocina ha obtenido una puntuación de 9'5 en Gourmetour 2002, 4 soles en la Guía Campsa de 2002. Su restaurante es miembro de la Asociación Relais Châteaux.[cita requerida] En 2007 le otorgaron la tercera (3.ª) estrella de la Guía Michelín.2
Libros publicados[editar]
- Menú del día I (1992).
- Menú del día II (1993).
- Denok sukaldari (1994).
- Cocina riojana (coautor junto con Lorenzo Cañas).
- Mis recetas de la tele (1995)
- Pedro Subijana cocinando para Inasmet (1998).
- La cocina vasca de Pedro Subijana (1999).
- La cocina vasca para el Grupo Ingeteam (1999).
- La cocina de Akelarre, el sueño de Pedro Subijana (Everest, 2001).
- La cocina doméstica de Pedro Subijana (Astamenda-Ttarttalo, 2003).
- Akelarre (Everest, 2011)
Karlos Arguiñano
Karlos Arguiñano Urkiola (Beasáin, 6 de septiembre de 1948) es un cocinero, presentador de televisión, actor y empresarioespañol. Presenta en el canal de televisión Antena 3-Atresmedia Telelevisión, desde septiembre de 2010, el programa Karlos Arguiñano en tu cocina.1 También colabora en el programa Top Chef (España).
Es muy popular en España desde comienzos de los años noventa por sus programas de cocina en televisión, realizados tanto en el canal público como en canales privados.
Biografía[editar]
Aunque nació en Beasáin (Guipúzcoa) el 6 de septiembre de 1948, reside desde joven en la villa costera guipuzcoana de Zarauz, donde tiene su afamado hotel-restaurante. También está muy vinculado a Navarra, provincia de la que procede toda su familia paterna (de Morentin, en concreto), y con La Rioja, de donde procede su mujer.
Cursó estudios primarios en los Benedictinos de Lazcano, Guipúzcoa, y posteriormente estudios de maestría industrial. Trabajó en la fábrica de trenes de Beasáin (CAF) como chapista. Ya con 17 años decidió apuntarse a la Escuela de Hostelería del Hotel Euromar, en Zarauz, dirigido por Luis Irizar.
En 1978 abrió un hotel restaurante en Zarauz, situado en un castillo construido en piedra rústica, que constituye una auténtica joya arquitectónica. En 1996 inauguró también en Zarauz la Escuela de hostelería Aiala.
Obra[editar]
Televisión[editar]
Alcanzó una enorme popularidad a partir de 1991, cuando, un año después de conducir un programa similar en ETB, inició la presentación de un espacio diario de cocina titulado El menú de cada día en Televisión española, programa que sustituyó en la programación al clásico Con las manos en la masa. Arguiñano se convirtió así en la revelación televisiva de la temporada y recibió el TP de Oro como Personaje de Año de la revista Teleprograma en 1992, y el Premio Ondas en la categoría de Programas Nacionales de Televisión en 1993.
Siempre en TVE, en 1993 los sábados por la mañana, compaginándolo con El menú de cada día el resto de la semana, presentó un programa para enseñar cocina básica a un invitado anónimo, titulado El sábado cocino yo, antecedente del actual programa de Eva Arguiñano Hoy cocinas tú.2 El programa diario, en la temporada 1993-1995, pasó a llamarse El menú de Karlos Arguiñano (el espacio de los fines de semana se convirtió en Los sábados con fundamento)3 , y en 1995-1998 La cocina de Arguiñano. En 1997 ficha por Telecinco, donde permanece hasta febrero de 1998. Durante dos años, emite un espacio para la televisión argentina, regresando a Telecinco en febrero de 1999.4
En Argentina, en Argentina Televisora Color (ATC) el primer año y luego en Canal 13 en las temporadas 1996-2000, su programa pasó a llamarse Karlos Arguiñano en tu cocina. En 2001, tras su regreso a España, fue reemplazado por Rodolfo Ranni quien hizo un programa de un formato similar: Rodolfo Ranni en su Salsa.
Durante los dos años que estuvo en Argentina en España su programa paso a llamarse Cocina con Fundamento y lo presentaban: Ramón Roteta, Eva Arguiñano y Begoña Atutxa. Dicho programa se emitia de lunes a viernes en Telecinco.
En septiembre 2002 regresa a TVE hasta julio 2004, fue sustituido en TVE por: Sergio Fernández Luque.
Desde septiembre 2004 a julio 2010 presentó el prrograma Karlos Arguiñano en tu cocina de lunes a viernes en la cadena Telecinco junto a Juan María Arzak como invitado de los viernes y Eva Arguiñano como invitada los jueves.
En el verano de 2010, Arguiñano rompió el contrato que lo ligaba a Telecinco para firmar por Antena 3-Atresmedia Televisión, dejando varios programas grabados que Telecinco decidió no emitir.5
En Junio de 2013, la cadena Antena 3-Atresmedia Televisión decide renovar el programa por una temporada más hasta 2014 debido al éxito de audiencia que cosecha en las mañanas.6
De momento tiene contrato para emitir los diferentes programas de televisión producidos por Bainet Media hasta julio 2017 en los diferentes canales de televisión pertenecientes a Atresmedia Televisión, entre ellos Karlos Arguiñano en tu cocina en los canales Antena 3, Antena 3 HD, Antena 3 Internacional, Nova TV y Atresplayer (vía internet). Karlos Arguiñano en tu cocina y otros programas producidos por Bainet Media también se emite fuera de España en diferentes cadenas de televisión de Hispanoamérica.
Cine[editar]
Ha participado en varias películas como Airbag, de Juanma Bajo Ulloa (1997); Año mariano, de Karra Elejalde y Fernando Guillén Cuervo (2000), y El rey de la granja, de Carlos Zabala y Gregorio Muro (2002).
Restaurante y hotel de Karlos Arguiñano en Zarauz.
Premios[editar]
- TP de Oro como Personaje de Año de la revista Teleprograma en 1992
- Premio Ondas en la categoría de Programas Nacionales de Televisión en 1993
- Antena de Oro en 2015
Otras actividades[editar]
Ha escrito varios libros orientados a la cocina fácil. Su empresa, Bainet, es responsable tanto de su programa de televisión como de sus libros de cocina. Publica también libros de Arzak, Eva Arguiñano (hermana de Karlos y colaboradora semanal antes de tener su propio programa) y Mikel Corcuera, entre otros. Bainet es además socio del GAMP (Grupo Audiovisual de Medios de Producción), consorcio propietario de la Sexta. En esta cadena produce Hoy cocinas tú, presentado por Eva Arguiñano, y Un país de chiste, conÓscar Terol.
Karlos Arguiñano ha promocionado la cocina en general y la española en particular por diferentes países: Argentina, Estados Unidos, México, Suecia, Italia, Suiza, Alemania,Francia... Ha impartido clases de cocina, cursillos, participado en jurados gastronómicos, conferencias, mesas redondas o charlas.
Tiene una gran afición por el mundo del motor, y por ello desde 2009 es, junto con Bainet, patrón del equipo Derbi en la categoría de 125cc del campeonato del mundo de motociclismo, contando con Pol Espargaró, Joan Olivé y Efrén Vázquez como pilotos oficiales.
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